SE ACABÓ LA TEMPORADA PARA METRO

By bmproenza Dec 8, 2025

En Los Caobos, sobre ese césped sintético que convierte cada giro en una ruleta y cada choque en una prueba, Metropolitan jugó una semifinal intensa, eléctrica, de esas que exigen carácter desde el primer minuto. Fue un partido bravo, directo, sin disfraces. Un partido de semifinal real.

El gol llegó al 81’. Un balón suelto tras la única descoordinación de un Matías Maroni que venía jugando a nivel monumental. Kevin Torres la encontró, la acomodó y definió. El fútbol tiene esas cosas: a veces abre una puerta mínima y basta un toque para acabarlo todo.

Con la ausencia de Georgie Rivera por asuntos personales y sin Joche Ferrer por acumulación de tarjetas, el once se reconstruyó sin titubear. Héctor “Pito” Ramos tomó el frente del ataque con ese compromiso que lo ha convertido en una figura irrepetible para el fútbol de Puerto Rico. En el medio, Ocampo fue un ancla, Lozada fue precisión y Coira fue corazón puro. Las bandas se corrieron como si la temporada dependiera de cada sprint: Derek Rivera incansable, Karlos Ferrer buscando la chispa hasta el último suspiro.

Y atrás, la línea defensiva fue pared: Puquirri, James Valkenberg, Fabián Martinez y Cholo Maroni sacaron balones que cualquiera habría dado por perdidos. Metro compitió con coraje, con oficio, con una concentración que solo tienen los equipos que creen de verdad en lo que están defendiendo.

Los cambios tampoco bajaron la intensidad. Michael Rivera entró para incomodar a toda la defensa de Quintana. Gabriel “El Demonio” Méndez buscó repetir la daga que firmó en la Supercopa. Metro empujó, buscó y se mantuvo de pie en cada duelo.

La serie contra Quintana quedó dividida por igual: cuatro partidos, dos por bando, global 8-5 favoreciendo a los verdezaulinos. Una rivalidad que define bien lo que fue esta temporada: dura, pareja, de competir cada centímetro. Una rivalidad que se ha ganado el título del Clásico Moderno de Puerto Rico.

Y aun así, el final no borra nada, ni la identidad, ni el camino, ni lo que este grupo construyó con disciplina, compromiso y orgullo. Hoy termina la temporada, pero no termina “La Manada”.

No termina lo que Metropolitan está construyendo en la Isla. No termina el fuego, ni la fe, ni la disciplina que nos trajo hasta aquí. A veces el fútbol no recompensa. A veces solo te pide que respires hondo, te limpies las rodillas y sigas caminando. Metro lo hará. Porque Metro no nació para resignarse. Metro nació para volver.

Instagram